Con ese sigilo, mi amor,
llegué en silencio..
Desterrando viejos desencuentros,
entré tan lentamente, sutilmente,
era noche silenciosa,
soñadora noche, total y misteriosa,
solo en penumbras tu reflejo..
dormías, amor.., entre tu pecho
apretabas una rosa..
Con sigilo, amor, deslicé mi cuerpo
entre los pliegues de la cama,
llevando mi ternura hasta tus ramas..
Tu mano deslizándose hasta la mía,
y tu cuerpo abrazando
hasta la vida...
La noche vibró omnipotente,
airosa, imponente, con brillante fuego
desatado en sentirte y recorrerte,
en sentirme,
y recorrerme..
No alcanzaban los tiempos conocidos
para contener tantos latidos...
Caminos de piel y de sentidos...
Llegar contigo y por amor,
al destino final y concebido...
Las estrellas, mirando la llegada,
hicieron el amor de madrugada..
Maria Marta Britos
No hay comentarios:
Publicar un comentario