Dormida en tu regazo
En un solitario paraje ya olvidado,
por las hadas que ríen en las noches,
encontré una luz, con tal derroche,
que inundó en fragancias mi pasado..
Una voz cercana, en profunda sinfonía,
confundióse con el viento, murmurando,
-No me temas, soy Amor solo habitando
del lugar, su feliz y pausada algarabía-
¡Es silencio! susurré, con ojos ciegos,
un silencio profundo y consecuente,
alterado por un grillo que, imprudente,
alteraba de la paz, tantos sosiegos..
¡Algarabía! Su voz tronó en los temblores.
Es el tiempo de soñar con esta vida,
no en la vida de tu tiempo sometida,
Es silencio tan feliz, en los amores...
Es la noche, el refugio más seguro,
del instante por los tiempos esperado,
El rincón de tus latidos, tan deseado,
El lugar donde mecerte, sin apuro...
Ven a mí, Amo y señor de la espesura,
y reposa tu cabeza en mi regazo,
entrégate silente entre mis brazos,
abrígate en mis besos y ternura..
Esa noche, el amor me tuvo entre sus trazos,
callóse el grillo, brilló la luz, se unieron lazos..
María Marta Britos
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