Hacia los finales del año Chile2011, en Chile,que celebraba su bicentenario, en esa oportunidad se realizó el Congreso del Futuro. Horizontes en el Bicentenario de la República.
Humanistas, científicos, figuras destacadas de la cultura y sociedad, asistían a la reunión donde se destacarían algunos miembros con Medalla alusiva
Uno de ellos, Humberto Maturana, neurobiólogo y filósofo de Chile, al momento de agradecerlo, solo expresó . " Siendo éste un Congreso con preocupación por el futuro, quiero decir algo: el futuro de la humanidad, no son los niños. Somos nosotros los adultos, con quienes ellos crecen."
Ya en otras oportunidades, el filósofo habia sostenido.."El futuro está en el presente"..."de cómo convivan los niños, dependerá la clase de adultos que lleguen a ser"..
Dejó absortos a quienes esperaban un discurso de formalidad, pero no a quienes comprendemos su postura, expresada con brevedad y certeza
¿Qué estamos construyendo los adultos, como responsables directos de las generaciones futuras? ¿Qué vínculos mostramos, generamos, facilitamos,para introducir a niños y jóvenes en la sociedad, con meridiana claridad de conceptos?..
Ha dicho Clifford Geertz, "Entre lo que nos dice nuestro cuerpo y lo que debemos saber para poder funcionar, existe un vacío que debemos llenar con la información, (o desinformación)proporcionada por nuestra cultura"..."Somos animales incompletos, necesitamos de la cultura"..
Debemos terminarnos como personas, de la mejor forma, y para ello necesitamos de quienes ya son actores sociales..
Ante todo lo expresado, personalmente me esfumo en un mundo de interrogantes ante la realidad de tales severaciones. Nuestros niños y jóvenes, liberados por mil razones, en calles vacías de formación adecuada, que les ofrece las tentaciones multiplicadas a cada centímetro.
Obligados a esclavizarse, a prostituírse, a ver que nadie se hace responsable luego de traerlos al mundo, nadie adulto, inmerso en la sociedad.
Y en ese "nadie", desaparece la transmisión cultural que tanto hacía por la etnias originarias, manteniendo sociedades organizadas, donde la familia era centro indiscutivo de enseñanzas para la vida, en ese nadie, desaparece la rsponsabilidad delegada a nuestros niños, al establecerlos únicos responsables del futuro.
"Los niños. nuestro futuro? ¿qué es lo que hacemos para que realmente sean "futuro"?
¿De qué manera lo hacemos?...¿Eliminando las responsabilidades que nos tocan tan de cerca, que nos golpean el hombro a cada paso, con cada noticia que desgarra?
¿Dónde se quedó la familia, las normas, los valores inculcados en el ejemplo? ¿Dónde?
¿Dónde están las horas dedicadas a construir un futuro para nuestros niños?¿Sólo en trabajo que nos dé bienestar, quitando tiempo a la construcción de ese ser que hemos traído a este mundo?
Sin la necesidad de darles todo hecho, pues estaríamos a favor de lo que hoy suele hacerse; que conozcan los valores y se identifiquen en ellos..
Que no reiteren nuestras equivocaciones (para eso ya lo hicimos nosotros), pero que se equivoquen también, y sepan levantarse con dignidad...
Simplemente darles las herramientas válidas para ser hombres y mujeres con dignidad, preparados para
interactuar en la desigualdad de nuestra humanidad, con honradez y valentía.
..¿Es solo un sueño?..
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